Cuánto cuesta hacer testamento
Un testamento abierto notarial sencillo, el de una persona que deja sus bienes a su cónyuge y a sus hijos, se mueve habitualmente en la horquilla de 40 a 80 euros. Los aranceles notariales están regulados, y el testamento es de los documentos más baratos que se firman ante notario.
Qué hace subir la factura
El precio depende sobre todo de la extensión y complejidad del documento, no del valor del patrimonio. Un testamento no valora bienes: dispone de ellos.
Lo que encarece:
- Cláusulas particulares: sustituciones, legados de bienes concretos, condiciones sobre el tercio de libre disposición.
- Nombramiento de albacea o contador-partidor, que añade redacción.
- Testamento con elemento internacional, donde hay que elegir ley aplicable.
- Traducción o intérprete, si el testador no habla castellano.
- Desplazamiento del notario al domicilio o al hospital, que se factura aparte.
Aun así, un testamento complejo rara vez pasa de unos pocos cientos de euros.
Lo que cuesta no hacerlo
Aquí está la comparación que importa. Sin testamento, la familia tiene que tramitar un acta notarial de declaración de herederos antes de poder repartir nada.
Ese trámite exige certificados, documentación de parentesco, testigos y un plazo de tramitación. Cuesta bastante más que el testamento que lo habría evitado y, sobre todo, consume semanas mientras el plazo de seis meses del Impuesto sobre Sucesiones ya está corriendo.
Es decir: el ahorro de no hacer testamento lo paga la familia multiplicado, y en el peor momento.
Testamento para dos personas
Cada persona hace el suyo: el testamento mancomunado está prohibido en derecho común, aunque sí existe en algunos territorios forales. Un matrimonio que va junto al notario firma dos documentos, y aunque suelen contratarse a la vez, se pagan como dos.
Cambiarlo también cuesta
Hacer un testamento nuevo cuesta aproximadamente lo mismo que el primero. No hay descuento por revisión ni trámite abreviado: el testamento posterior revoca al anterior y es un documento completo.
Por eso conviene pensarlo bien de entrada, aunque tampoco hay que temer los cambios: revisar el testamento tras un divorcio, un nacimiento o una mudanza a otra comunidad es dinero bien gastado.
Y no confundas esto con el impuesto
El coste del testamento no tiene ninguna relación con lo que pagará después la familia por el Impuesto sobre Sucesiones. Son dos cosas distintas: una es el precio de un documento, otra es un tributo sobre lo heredado.
Si lo que te preocupa es la factura fiscal, mírala directamente en la calculadora por comunidad. Las cifras suelen sorprender en la dirección buena.
Este artículo forma parte de la guía Hacer testamento: la guía completa.
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Fuentes
Mónica Ramos: Directora de contenido de Heredalo
Publicado el 6 de agosto de 2026 · Actualizado el 6 de agosto de 2026
Heredalo ofrece información y cálculos orientativos basados en la normativa vigente. No constituye asesoramiento jurídico ni fiscal. Para tu caso concreto, consulta con notario, abogado o asesor fiscal. Última actualización normativa: 6 de agosto de 2026.