Heredar deudas: cuándo respondes
La herencia no es solo lo que había: es también lo que se debía. Y el heredero que acepta pura y simplemente responde de las deudas con todo su patrimonio, no solo con lo heredado.
Es la razón por la que aceptar una herencia sin haber mirado antes puede salir muy caro.
Qué deudas se heredan
- Préstamos e hipotecas pendientes.
- Saldos de tarjetas y créditos al consumo.
- Deudas con Hacienda y con la Seguridad Social.
- Impagos de comunidad de propietarios, suministros e IBI.
- Avales prestados por el fallecido, que son la sorpresa más frecuente.
- Responsabilidades contractuales en curso.
Qué no se hereda
- Las multas y sanciones administrativas personales.
- Las obligaciones personalísimas: una pensión de alimentos que debía pagar, por ejemplo, se extingue.
- La responsabilidad penal, que se extingue con la muerte.
Las tres salidas
1. Aceptación pura y simple
Se responde de todo, también con bienes propios. Es lo que ocurre por defecto y lo que hay que evitar cuando existe cualquier duda.
2. Aceptación a beneficio de inventario
La opción sensata cuando no se conoce bien el patrimonio. Se responde solo hasta donde alcancen los bienes heredados. Si la herencia tiene 40.000 en bienes y 90.000 en deudas, se pierde lo heredado pero no se pone un euro propio.
El Código Civil la reconoce sin condiciones: todo heredero puede aceptar a beneficio de inventario aunque el testador lo haya prohibido.
Se otorga ante notario y exige formar un inventario fiel de bienes y deudas, con citación a acreedores y legatarios, dentro de plazos que hay que respetar escrupulosamente: incumplirlos convierte la aceptación en pura y simple.
3. Renuncia
Se rechaza toda la herencia, ante notario y en escritura pública. Es definitiva.
Los actos que te hacen aceptar sin querer
Este es el punto donde más gente se equivoca. La aceptación puede ser tácita: se produce por actos que suponen necesariamente la voluntad de aceptar, o que solo tendría derecho a ejecutar un heredero.
Cuidado con:
- Vaciar la cuenta bancaria del fallecido o disponer de su dinero.
- Vender o donar bienes de la herencia.
- Cobrar créditos que le debían.
- Pagar deudas de la herencia con dinero propio.
- Renunciar a favor de una persona determinada, que legalmente es aceptar y después transmitir.
En cambio, no implican aceptación los actos de mera conservación o administración provisional: pagar el funeral, mantener asegurada la vivienda, atender un recibo para que no se corte el suministro.
Cómo decidir con datos
Antes de nada, inventaría:
- Pide las deudas del fallecido a Hacienda y a la Seguridad Social, que emiten certificados.
- Consulta la Central de Información de Riesgos del Banco de España, que recoge los préstamos declarados por las entidades.
- Pide certificados de saldo y de posición a los bancos donde operaba.
- Comprueba cargas registrales de cada inmueble con nota simple.
- Revisa si prestó avales, mirando escrituras y correspondencia bancaria.
El Código Civil permite además pedir la formación de inventario antes de decidir, precisamente para deliberar con los números delante.
El plazo fiscal no espera
Mientras deliberas, el plazo de seis meses del Impuesto sobre Sucesiones corre. Si la decisión se alarga, solicita la prórroga dentro de los cinco primeros meses.
Y recuerda que las deudas del fallecido reducen la base imponible del impuesto: una herencia con deudas paga menos. Puedes verlo en la calculadora.
Este artículo forma parte de la guía Renunciar a una herencia: la guía completa.
Sigue leyendo
- Aceptación a beneficio de inventario
- Plazos y coste de renunciar a una herencia
- ¿Quién hereda si renuncio?
- Renunciar a favor de otra persona
- ¿Se puede revocar una renuncia?
Fuentes
Leandro Gonçalves: Fundador y CEO de Heredalo
Publicado el 6 de agosto de 2026 · Actualizado el 6 de agosto de 2026
Heredalo ofrece información y cálculos orientativos basados en la normativa vigente. No constituye asesoramiento jurídico ni fiscal. Para tu caso concreto, consulta con notario, abogado o asesor fiscal. Última actualización normativa: 6 de agosto de 2026.